02 junio 2013

Alternativas de gestión metropolitana.

ALTERNATIVAS DE GESTIÓN METROPOLITANA. 
Modelos asociativos y competitivos para el desarrollo de la metrópolis.

M. Arq. Lourdes Tamés Pidal

Introducción.
El desarrollo de las metrópolis de manera conjunta y coordinada requiere de elementos de gobierno que lo conformen. Las metrópolis son desarrollos únicos definidos y transformados en el tiempo por multitud de factores. La búsqueda de modelos de gobierno que orienten el desarrollo de las metrópolis hacia crecimiento más sustentable tanto en el ámbito social, como el económico y el ecológico es el objetivo de éste ensayo. Las lecturas consultadas orientan hacia modelos asociativos como los de mayor éxito y mencionan los problemas que ha generado el modelo competitivo principalmente en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM). El reto aquí se presenta en transformar a una sociedad políticamente dividida en una sociedad políticamente comprometida, que anteponga los beneficios comunes a los personales y de grupo, ya sean de naturaleza política o económica. Aprender a valorar que el bienestar de todos es la esencia para el propio y encontrar los actores con la voluntad y el empuje para llevarlo a cabo.

Estructuras y Modelos
“Los problemas para definir como ordenar y coordinar una metrópoli residen en un principio fundamental: el ámbito metropolitano es una realidad territorial no contemplada por el derecho” (Borja, 2003).
Existen diferentes formas de coordinación en las aglomeraciones metropolitanas de tipo unitario supramunicipal, dividiéndose básicamente en:
1) Las entidades que cuentan con un gobierno metropolitano diferente de la estructura tradicional de división política al que cada municipio participante responde en forma obligatoria y que al ser creados por iniciativa de niveles administrativos superiores no son de fácil aceptación, generan resistencia y oposición a la cesión de competencias, al aumento de niveles administrativos, así como por parte de la ciudadanía  hacia los nuevos gobiernos.
2) Las aglomeraciones sin gobierno metropolitano donde se distinguen fácilmente tres variantes:
2.1) Adaptación a la estructura organizativa del estado con el problema de superposición de varios niveles administrativos con competencias sobre el mismo territorio
2.2) Coordinación funcional
2.3) Sin ningún tipo de coordinación supramunicipal

Las estructuras de gestión metropolitana también pueden clasificarse por su centralizados (dependientes de órganos de gobierno superior) o descentralizados, generalmente asociativos que derivan en coordinaciones de los llamados modelos asociativos.
Modelos Asociativos. Se trata del trabajo conjunto desde una óptica regional. Los modelos asociativos son acuerdos voluntarios y flexibles. Deben tener como fin primordial el desarrollo de objetivos y metas comunes, donde la misión sea el progreso de todos sus miembros en forma justa e igualitaria, que rompa la independencia pasiva y la rivalidad de los pueblos vecinos. La participación más o menos equitativa de los diferentes actores municipales facilitan los procesos de gestión asociativa, como en el caso de zonas metropolitanas que integran un número cuantificable de municipios o gobiernos. Cualquier solución debe apoyarse en los municipios, éstos deben estar representados y tener garantizado que serán escuchados en las políticas e instituciones metropolitanas. (Borja, 2003)
 La dimensión estratégica que contemple a los sujetos de la planificación y no sólo al objeto será fundamental. La participación privada con sentido social elevado ha colaborado con ejemplos exitosos de gestión metropolitana siempre que se encuentre incorporada en un  proyecto de ciudad. Cuando no existe éste, las acciones privadas resultan descontextualizadas y muchas veces ajenas. 
Ejemplos importantes de modelos asociativos son las estrategias corporativas de desarrollo en Inglaterra y el desarrollo del concepto City Pride, las Asociaciones de municipios de Colombia, los proyectos innovadores de la Multi Funtion Polis en la zona de Adelaida del Norte en Australia y la integración de ocho municipios daneses en la llamada Región del Triángulo. Como ejemplo se puede revisar la integración de la Autoridad de Transporte Metropolitano de Barcelona, donde es posible conocer un caso específico de la conformación de un modelo asociativo en la temática del transporte, cómo se integra, cuáles son sus funciones, su estructura de gobierno, la financiación del sistema y la guía en la toma de decisiones relativas.
Los modelos asociativos requieren la voluntad política de los órganos de gobierno involucrados, la transformación de las voluntades en marcos de referencia, la adecuada expresión jurídica de la coordinación metropolitana, la disposición de recursos económicos regulares y suficientes y la asignación equitativa y oportuna, considerando también la aportación de los sectores no gubernamentales y la búsqueda de formas innovadoras de financiamiento, complementándose integralmente en la conformación de ámbitos de actuación institucional con un soporte técnico idóneo. (González, 2003)

Los modelos competitivos. El ejemplo de la ZMVM. Espacio glocalizado (Zolo, 2000) plurigobernada e intensamente competitiva. El problema principal radica en la gran cantidad de gobiernos municipales que integran la ZMVM, así como la integración de varios gobiernos estatales que no tiene entre sus prioridades la interacción con la ciudad de México y tienen municipios ajenos completamente a ésta, que también requieren de servicios y atención. 
En el informe Metropolitan Governance de Naciones Unidas (1995), se definía a la Cd. de México como: Un sistema descentralizado, fragmentado y sin coordinación. En otras palabras, en un calabozo donde no se vislumbran posibilidades de cambio o mejora. En contraste, las relaciones humanas disponen de probabilidades de estructurarse en espacios simbólicos de actuación, es decir, de modo transterritorial, dentro de un mundo comunicativamente alcanzable.
Pero ¿cuáles son los generadores de este modelo en la ciudad? : La posibilidad de acceder a bienes públicos sin invertir ni pagar por ellos, diseño interinstitucional carente de incentivos para cooperar así como de sanciones para la no cooperación, la resolución de heterogeneidades, traslapes en la producción y funcionamiento de la representación política, predominancia en la clase política de patrones culturales alejados de la moral democrática y la ética cívica (Eibenschutz, 2003). Además, en general, las instituciones políticas contemporáneas se distinguen por una disminución de su potencial para articular consensos.(Bedolla y Moya, 2003)
Las experiencias en la ZMVM demuestran que los modelos competitivos funcionan sólo por periodos gubernamentales delimitados, ya que no cuentan con elementos de continuidad así como por la carencia de un proyecto compartido. Estos modelos no serían tan dañinos si los órganos de gobierno guiaran sus acciones con arreglo estricto al interés público y asumieran un punto de vista ético. Los modelos competitivos pueden aportar ideas innovadoras pero requiere de un control fundamentado para la toma de decisiones. La competencia no suele ser leal, faltan mecanismos éticos que integren como valores superiores el bien común. El pluripartidismo, la plurigobernabilidad, la temporalidad, la asimetría funcional, de facultades y al tamaño e integración de los participantes, deriva en parálisis decisional (Bedolla y Moya, 2003). Solemos pensar en forma individual. El espacio público frecuentemente suele ser un lugar de riesgo. Todos los “de alrededor”, inclusive nuestros vecinos son potenciales agresores. Los diarios ejemplos de la vida condominal muestran como una sociedad interesada en perjudicar al de al lado, no en obtener bienes comunes. No se está dispuesto a dar nada que pueda beneficiar a otro. Imposible barrer un centímetro más allá del frente de tu banqueta (y eso en el mejor de los casos, cuando por lo menos barremos nuestra banqueta), con ello, es un sinsentido construir la mejor solución técnica para un problema que no cuenta con el interés y el respaldo suficiente para ser resuelto. (Bedolla y Moya, 2003)
La competitividad entre ciudades, la construcción de redes y sistemas de carácter transnacional, debe entenderse entre espacios geográfica y funcionalmente distantes, nunca entre entidades interdependientes.

Los objetivos
  • Crear en forma conjunta Proyectos Comunes que conviertan a las zonas metropolitanas en territorios competitivos y cohesionados.
  • Hacer la ciudad a través de grandes proyectos. La gobernabilidad dependerá de la capacidad de definir y ejecutar Grandes Proyectos que hagan de los espacios metropolitanos un territorio competitivo y cohesionado (Borja, 2003), Metápolis (Ascher, 1995). Las intervenciones urbanas de gran escala son herramientas importantes para la gestión y promoción de la ciudad.
  • Comprender que las áreas metropolitanas son una construcción social y política lenta y compleja.

Los primeros pasos requieren involucrar a la opinión pública, promover un liderazgo, propiciar procesos asociativos de diversa índole y la decisión del gobierno central. “La experiencia ha demostrado que sin una fuerte iniciativa pública no se ponen en marcha verdaderos proyectos transformadores de ciudad.” (Etulian,1999)
Los procesos de metropolización actuales no son gobernados. Se generan en un proceso colectivo en que se busca la solución inmediata a los problemas y la satisfacción a corto plazo de las necesidades. 
No existe un modelo ideal de gobierno. La estructura gubernamental de cada gran ciudad debe adecuarse a sus propias especificidades y al contexto del país en que se desarrollan. El reto es como producir adecuadas formas de gobierno que potencialicen las capacidades de cada aglomeración urbana y responda adecuadamente a sus necesidades de desarrollo. (OECD, 2001)
“La ciudad es una historia y un proyecto” (Mangada, 1999). 

Referencias:
Ascher, Francois. (2001)Les Nouveaux principes de l´urbanisme. L´Aube. Paris.
Autoridad de Transporte Metropolitano. (2002)La Autoridad de Transporte Metropolitano de Barcelona, Barcelona, España. http://www.atm-transmet.es
Bedolla, Francisco y Moya, Antonio. (2003) Gobernabilidad en la Zona Metropolitana del Valle de México. POZMVM, UNAM, PUEC.
Borja Sebastía, Jordi. . (2003) Temática 2.1: Modelo de gestión metropolitana unitario: centralizados y descentralizados. Síntesis del artículo: Borja, Jordi, “Informe sobre la Gobernabilidad de Áreas Metropolitanas en el Mundo Actual”, elaborado para el Módulo 2: Alcanzando la gobernabilidad en la metrópolis: alternativas de gestión. Diplomado: El fenómeno metropolitano: estrategias, instrumentos y alternativas de gestión.  PUEC, UNAM, México, D.F.
Elbenshutz Hartman, Roberto.  (2003) Temática 2.3: Modelos de gestión metropolitana competitivos.  Módulo 2: Alcanzando la gobernabilidad en la metrópolis: alternativas de gestión. Diplomado: El fenómeno metropolitano: estrategias, instrumentos y alternativas de gestión.  PUEC, UNAM, México, D.F.
Etulian, Juan Carlos. (1999)  Innovaciones en la gestión urbanística pública de metrópolis centrale.s Buenos Aires, Argentina.
Gobernación de Antioquia, Republica de Colombia. (1994) La asociación de municipios. Colombia.
González García de Alba, Ligia. (2003) Temática. 2.2 Modelos de gestión metropolitana asociativos. Módulo 2: Alcanzando la gobernabilidad en la metrópolis: alternativas de gestión. Diplomado: El fenómeno metropolitano: estrategias, instrumentos y alternativas de gestión.  PUEC, UNAM, México, D.F.
OECD. (2001)   ¿Por qué es importante la gobernabilidad metropolitana? en Cities for Citizes: improvement metropolitan governance, OECD.
Rodríguez Alfredo, Oviedo Enrique. (2001)   Gestión urbana y gobierno de áreas metropolitanas. División de Medio Ambiente y Asentamientos Humanos. Santiago de Chile.