26 septiembre 2006
La proyección del Universo
Arquitectonicamente hemos logrado asimilar funciones matemáticas básicas en la creación de algunas de nuestras obras. La sección Aurea es parte de nuestro diario discurso pero sin embargo, poco la aplicamos y cuando lo hacemos nos limitamos a la creación plástica en dos dimensiones, ya sea en una planta o en la definición de vanos en una fachada, envueltos en el ritmo mecánico de la creación economicamente factible, que otorge la posibilidad de ganar algo de dinero sin realmente crear. Los espacios arquitectonicos en la mayoría de los casos en nuestro México han sido dictados por la creación derivada de la función económica. Pocos ejemplos encontramos donde la referencia a una relación más comprometida con el medio ambiente y con la razón matemática del universo logre guiar nuestras alternativas. En ningún reglamento se establece la normativa de dar respuesta a una situación geográfica especifica. Los terrenos y la lotificación son fuertes limitantes, pero la indiferencia del creador arquitectónico aunada a la falta de disponibilidad de los clientes, limitan la creación arquitectonica a la función mecánica de dar soluciones improvisadas a cualquier espacio. Pocos arquitectos ponen en su lenguaje la vivencia interior de un espacio diseñado acorde con el universo. Pocos podremos trasmitir a nuestro cliente la vivencia de un espacio si no sensibilizamos nuestros sentidos en el descubrir esa energia que fluye y da vida a lugares inesperados. La forma en que el sol entra por una ventana, la proporción de ese estrecho y alto vestíbulo, el reflejo dorado al interior de una bóveda que nos transporta y nos convierte en pequeños munecos al interior de una esplendida caja que pertenece a Dios y a la que llegamos después de largos y deserticos senderos, agotadores, intolerables. La riqueza de un espacio que nos invita a quedarnos, a disfrutarlo, a verlo en todos sus ángulos. Todo esto requiere de enseñarse. Requiere de la sensibilizacion del joven estudiante de arquitectura, que no solo aprenda el lenguaje y las fórmulas arquitectnicas, sino la vivencia del espacio. La sensibilización de sus poros ante las obras que el hombre puede habitar. Porque nuestra función es la de que el hombre habite y disfrute el espacio donde habita. Sabremos que hemos fallado cuando nuestro cliente PADEZCA nuestra creación arquitectónica.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
2 comentarios:
Reconozco la importancia del usuario en el espacio, sin embargo, la relevancia se da en el cumplimiento satisfactorio de todas las facetas de diseño y función, pues el reconocimiento del usuario, es garantía de un proyecto arquitectónico bien ejecutado. Denota una arquitectura sensorial, complaciente de los sentidos haciendo únicos los espacios en cuanto experiencia. Puede relacionarse el hecho de crear espacios inclusivos a la naturaleza de su entorno, si bien planteamos el perfil de un arquitect@ proyectista del universo; tendría que ser susceptible al color, a la forma, la textura... y emerger de ello emociones apacigua bles de un espíritu pasivo y positivo, atrayente de la meditación como un puente a la creatividad perceptible de su entorno.
Considero que a veces la arquitectura no se aprecia o se le da importancia como debería de ser, en México se puede observar que no se diseña una vivienda, esta solo se construye, esto se da a partir de diferentes circunstancias, puede ser por carencia económica, motivos ahorrativos, falta de interés o simplemente por que es más fácil.
La arquitectura en México es limitada, no se puede crear algo tan costoso o con un gran diseño y es donde un arquitecto retiene su ideas, su manera de diseñar y crea simplemente cosas básicas funcionales.
Son varios factores los que hacen que un arquitecto no ocupa como tal la arquitectura, a veces solo diseñan solo por que si, pero concuerdo con el texto que debemos de ver más allá de una arquitectura simple, el buscar la manera de hacer un arquitectura sensorial hace que el usuario este en una zona de confort física y mentalmente.
Como arquitectos debemos de ver más allá de la funcionalidad, podemos englobar belleza y confort en un solo edificio, pero es ahí donde debemos sentarnos a observar que nos hace falta, principalmente observar eso que omitimos por muchas razones, esos pequeños detalles que pueden hacer una arquitectura diferente.
Si tomamos en cuenta la arquitectura sensorial, podemos crear nuevas cosas con un nuevo significado, dando la oportunidad al usuario de admirar esta bella arte y de dar nuevas experiencias sensoriales través de un paisaje, una ventana, un muro, cosas tan simples y que se pueden disfrutar.
Publicar un comentario